Muchos meses perdido...
8, 28 de 2006-03-28 de 2006
Ha pasado mucho tiempo desde que me dicidí a escribir por última vez. Echo la vista atrás y me doy cuenta que ya llevo en Madrid seis meses...
Ha pasado mucho tiempo desde que me dicidí a escribir por última vez. Echo la vista atrás y me doy cuenta que ya llevo en Madrid seis meses (y dos días, para ser exactos) y que mi vida ha cambiado mucho en este tiempo. Intento resolver la cuestión que me hizo precisamente dar el paso y cambiar de aires: ¿mereció la pena?
Dejando de lado temas tales como relaciones familiares y personales que dejas atrás creo que sí: el cambio ha merecido la pena. Sobrevivo en una ciudad unas 40 veces más grande que Barakaldo sin haberme vuelto loco (al menos de momento...) y sobrellevo a la perfección los tan numerosos viajes a casa. Si alguna deuda he dejado pendiente en este último media año ha sido sin duda disfrutar de los fines de semana en que estoy solo en Madrid.
Está claro que echas de menos cosas; y lo cierto es que no hay nada de la Ciudad que me llame poderosamente la atención. De echo la encuentro incluso aburrida... creo que ahora estoy pensando que no ha merecido la pena.
Pero si pienso en el objetivo real del cambio de aires, el trabajo, entonces sí pienso que ha merecido la pena. De momento en ese sentido no hay queja. Me he acostumbrado al metro matutino, la cola del autobús y los atascos de Castellana, Avenida de Burgos y A1 respectivamente. Me he acostumbrado también al café de la máquina y comer de tupperware. Empiezo a acumular conocimientos sobre la actividad laboral en general y sobre mi trabajo en particular. Sin duda sí: ha merecido la pena.
Resulta grato llegar a esa conclusión en un momento como este, una soleada tarde de un martes de finales de marzo, y precisamente en el estado en el que estoy: sentado frente al ordenador a falta de otro plan. Pero ya me he consolado escribiendo estas líneas, y mi respuesta a la cuestión no varía.
Y es por esta cuestión precisamente por la que trato de establecer planes alternativos a mis tardes de tele; planes que por otro lado nunca llegan a buen puerto (en realidad no llegan a ningún puerto, ni bueno, ni malo) Los últimos próximos objetivos para mi tiempo libre que he ideado son los siguientes:
- Acabarme la novela 'Criptonomicón' y decidir el siguiente libro a engullir. Creo que va a ser algo relacionado con la II Guerra Mundial, no sé, ya os contaré.
- Acabar (de una vez) de instalar Debian GNU/Linux "Sarge" en el Toshiba Tecra A3.
- Pegarme con el móvil del Ohen y el bluetooth USB que he comprado (algo de Java, quizá algo del C raro de Symbian...)
Para los que todavía no han tenido la suerte de descubrir "House" en Cuatro les informo que esta noche sale. Algo que hacer a partir de las 22:00.
Un saludo.
Por cierto, si estás en Madrid y quieres quedar para vernos, ya sabes cómo contactar conmigo.
Ha pasado mucho tiempo desde que me dicidí a escribir por última vez. Echo la vista atrás y me doy cuenta que ya llevo en Madrid seis meses (y dos días, para ser exactos) y que mi vida ha cambiado mucho en este tiempo. Intento resolver la cuestión que me hizo precisamente dar el paso y cambiar de aires: ¿mereció la pena?
Dejando de lado temas tales como relaciones familiares y personales que dejas atrás creo que sí: el cambio ha merecido la pena. Sobrevivo en una ciudad unas 40 veces más grande que Barakaldo sin haberme vuelto loco (al menos de momento...) y sobrellevo a la perfección los tan numerosos viajes a casa. Si alguna deuda he dejado pendiente en este último media año ha sido sin duda disfrutar de los fines de semana en que estoy solo en Madrid.
Está claro que echas de menos cosas; y lo cierto es que no hay nada de la Ciudad que me llame poderosamente la atención. De echo la encuentro incluso aburrida... creo que ahora estoy pensando que no ha merecido la pena.
Pero si pienso en el objetivo real del cambio de aires, el trabajo, entonces sí pienso que ha merecido la pena. De momento en ese sentido no hay queja. Me he acostumbrado al metro matutino, la cola del autobús y los atascos de Castellana, Avenida de Burgos y A1 respectivamente. Me he acostumbrado también al café de la máquina y comer de tupperware. Empiezo a acumular conocimientos sobre la actividad laboral en general y sobre mi trabajo en particular. Sin duda sí: ha merecido la pena.
Resulta grato llegar a esa conclusión en un momento como este, una soleada tarde de un martes de finales de marzo, y precisamente en el estado en el que estoy: sentado frente al ordenador a falta de otro plan. Pero ya me he consolado escribiendo estas líneas, y mi respuesta a la cuestión no varía.
Y es por esta cuestión precisamente por la que trato de establecer planes alternativos a mis tardes de tele; planes que por otro lado nunca llegan a buen puerto (en realidad no llegan a ningún puerto, ni bueno, ni malo) Los últimos próximos objetivos para mi tiempo libre que he ideado son los siguientes:
- Acabarme la novela 'Criptonomicón' y decidir el siguiente libro a engullir. Creo que va a ser algo relacionado con la II Guerra Mundial, no sé, ya os contaré.
- Acabar (de una vez) de instalar Debian GNU/Linux "Sarge" en el Toshiba Tecra A3.
- Pegarme con el móvil del Ohen y el bluetooth USB que he comprado (algo de Java, quizá algo del C raro de Symbian...)
Para los que todavía no han tenido la suerte de descubrir "House" en Cuatro les informo que esta noche sale. Algo que hacer a partir de las 22:00.
Un saludo.
Por cierto, si estás en Madrid y quieres quedar para vernos, ya sabes cómo contactar conmigo.
Que pasa tío! Hace mucho que no visitaba tu blog y me doy cuenta que ya escribes poco... no te puedo culpar ya que a mi me sucede lo mismo... da un poco de pereza hacerlo, pero es una excelente opción para saber como te encuentras.
Desde que estábamos en Bilbo y tomaste la decisión de irte a Madrid te comente que me parecía excelente. Y creo que ha sido buena, ahora platicas de tus tardes de televisión y que te aburres un poco en una ciudad tan grande, pero no creo que el problema sea la ciudad, mas bien es cuestión de crecer! Lo digo por que a mi me pasa algo similar! =)
Animo txabal que al final seras feliz!
El Mexicano!
Un abrazo!